Luego de la formación básica

Los postgrados y sus variantes









El universo de los posgrados que pueden cursarse actualmente está fragmentado en distintas modalidades: cursos de actualización, especializaciones, maestrías y doctorados. Cada modalidad se adapta a determinados intereses y recursos -tiempo libre, ubicación geográfica, medios económicos-. Por ello, siempre es bueno tener en cuenta algunos criterios para evaluar la información disponible, así como los sitios web que ofrecen abundante oferta educativa, a este nivel, de dudosa procedencia.

Haciendo la criba

Algunos especialistas aconsejan a los postulantes no buscar un título sino una formación. Por eso, antes de ir a la caza de la oferta de carreras disponible conviene definir una estrategia propia, de mediano o largo plazo, en la que el posgrado se articule.
       
En primer lugar debemos considerar nuestra necesidad: para qué queremos un posgrado: ¿para especializarnos en un determinado campo?, ¿para aumentar nuestro atractivo laboral?, ¿por interés personal? Un estudio de la Unesco dio cuenta de que más del 70% de los profesionales latinoamericanos decide hacer un posgrado por interés personal, mientras que al 53% el título le ayudó a conseguir un ascenso laboral.

Es por eso importante establecer unas fronteras claras en cuanto a las características de las modalidades que se ofrecen, pues responden a distintos intereses. Así tenemos, grosso modo, las siguientes variantes formativas:

Cursos de actualización: Brindan conocimientos y técnicas específicas para un campo laboral. Son de corta duración y no implican exigencias académicas demasiado rigurosas.

Carreras de especialización: Están destinadas a interesados en profundizar en un tema o área dentro de una profesión o un campo interdisciplinario. Incluyen, por lo general, una evaluación final integradora que no requiere tesis final.

Maestrías: La formación que se imparte en este nivel es superior a las especializaciones en una disciplina o campo interdisciplinario. Suelen tomar dos años de estudio e incluyen materias obligatorias, optativas, y seminarios específicos. Las maestrías presentan dos formatos: uno académico, para quienes están interesados por un doctorado; y otro profesional, para quienes buscan una formación orientada al trabajo.

Doctorados: Es el nivel máximo posible en el escalón académico, y supone una dedicación intensa y privilegiada hacia la investigación, por lo que precisa de una tesis final que implica un aporte original a un campo de conocimiento. Se espera, idealmente,  novedad absoluta en el tratamiento de un tema. En muchos casos el doctorado se empalma inmediatamente después de la conclusión de los estudios de maestría, con cargo a presentar la tesis de ésta en el plazo máximo de un año.

En este campo de aprendizajes, los cursos de actualización son los más abundantes porque no precisan de la acreditación oficial. Sin embargo, en algunas carreras -como medicina o Derecho- la especialización es casi obligatoria para ingresar en el mercado laboral.

Fuente: La Nación (Argentina)

No siempre resulta clara la razón por la cual decidimos continuar nuestra formación académica en un ámbito especializado. Llegados a este punto, los intereses personales no sólo se cruzan en mayor medida que antes con los laborales, sino que también las opciones que nos salen al paso ofreciéndonos un posgrado son múltiples y, en muchos casos, se superponen.

Bookmark and Share
Asistencia en linea
AddThis Feed Button
Agregar a favoritos
Página de Inicio
Nombre:
E-mail:
Comentarios:
Comentarios