En la educación del siglo XXI
Aporte de la innovación tecnológica
Hace poco más de 15 años que terminé el colegio. Desde aquel entonces no he dejado de aprender. Muy por el contrario, creo que año tras año aprendo más información que la que aprendí en toda la secundaria junta.
Adicionalmente, las nuevas generaciones se ven enfrentadas a un mundo realmente globalizado, en donde las distancias geográficas se ven reducidas instantáneamente con tan solo un par de clicks.
La educación ha cambiado con el paso del tiempo, por lo general lentamente. Sin embargo, la última década ha marcado un cambio significativo en el uso de nuevas metodologías para poder ir a la par con el desarrollo tecnológico y el sinnúmero de herramientas que permiten mostrar un lado dinámico, interactivo y, sobre todo, digital de la educación.
Esto conlleva a que el conocimiento ya no se encuentre destinado a grupos selectos de las sociedades; por el contrario, hoy en día se vive en democracia educativa, todo el que tenga acceso a la internet puede educarse de forma gratuita de las mejores universidades del primer mundo.
Nuestros alumnos han nacido en un mundo donde la tecnología es pan de todos los días. Este hecho trae partes positivas y "negativas" a la vez. Empecemos por lo negativo: ¿Cuánto trabajo cuesta impresionar positiva y efectivamente a un niño para que su aprendizaje sea asegurado y perdure?
Déjeme ayudarle a responder esa pregunta: cuesta mucho trabajo. Sin embargo, quizás esta parte "negativa" sea lo más positivo. Quienes nos encargamos de la educación estamos muy conscientes del inmenso reto que tenemos en frente. Ante eso, nos preocupamos constantemente en mejorar, aprender nosotros mismos y poder tener una mejor y más efectiva forma de llegar a los alumnos. Para lograrlo, la fórmula es sencilla: esfuerzo, dedicación y mucho trabajo.
Ser docente significa aprender cosas nuevas todo el tiempo. De hecho, hay mucho que aprender. La información total del mundo se duplica cada vez más rápido. Nuestro trabajo consiste en canalizar los esfuerzos, y las inquietudes, para que estos se multipliquen y no se resten.
El mejor apoyo para esta renovada educación proviene de las tecnologías de la información y la comunicación. Un grupo ilimitado de herramientas, plataformas, entornos, páginas web (blogs, wikis), recursos multimedia, y más, que permiten hacer ingresar a los alumnos en una nueva realidad, una realidad que hace posible revisar clases, trabajos y toda la información que requieran de forma muy gráfica y audiovisual. El grado de interacción disponible le permite al estudiante generar trabajos colaborativos con estudiantes de otras latitudes, promover la formación de comunidades presenciales y virtuales, entornos en los que pueden compartir y discutir sobre su conocimiento y procesos de aprendizaje. Anteriormente los estudiantes revisaban sus apuntes de clase. Hoy en día, en el Colegio San Jorge de Miraflores, los alumnos descargan clases preparadas en formato de documento, audio y video. Esta opción de encontrar información tal cual fue presentada en clase, le brinda al alumno la posibilidad de recordar con mucho detalle las explicaciones y ejemplos utilizados en la misma.
Aquella clase en donde pueden interactuar con la información de forma muy dinámica, y "tocar" la información y el concepto a través de pizarras digitales inteligentes, producir reportes en audio y video, generar conocimiento y publicarlo digitalmente para compañeros de aula, profesores y cualquier persona en el mundo con acceso a Internet.
Estamos presenciando un fenómeno de globalización imparable. Esta avalancha de información, conocimiento y tecnología no debería ser recibida negativamente. De hecho, esta es la oportunidad para marcar la diferencia, y asegurar el éxito personal y profesional no solo por la cantidad de conocimientos que se tengan, sino por el uso de inteligencias múltiples.
Los retos que los tiempos actuales imponen a la educación deben ser resueltos sobre la base de una sólida currícula académica, y un uso coordinado de las herramientas tecnológicas. Recordemos que la educación de hoy en día debe preparar ciudadanos técnicos y profesionales que responderán a retos aún no identificados. La multiplicidad de funciones, capacidades y retos son ya una constante necesidad para cualquier ámbito de la sociedad actual.
Pero no todo se logra con el docente, la tecnología y la pedagogía. Una parte de suma importancia -puesto que significa la extensión de una buena educación formal- es el rol que los padres de familia debemos cumplir con nuestros hijos, para asegurar ciudadanos preparados académicamente pero también con valores sólidos.
Se aprende más y mejor cuando el estudiante se ve dirigido y apoyado en casa, tanto como en la escuela. Familia y Escuela deben tener un trabajo coordinado y comunicación constante para asegurar el éxito del estudiante, de la familia, y de la escuela. Ese es nuestro reto y lo asumimos con mucha responsabilidad y visión de futuro.
Finalmente, si bien es cierto que la implementación de innovación tecnológica es la herramienta de hoy para el mañana, la fórmula del éxito sigue siendo la misma: esfuerzo y dedicación.
Prof. Gerardo Lazaro del Colegio San Jorge de Miraflores